
La campaña que lanzó el Instituto Asturiano de la Mujer coincidiendo con el Día Internacional contra la Violencia de Género de 2008 Tu sabes que ella no resbaló en la bañera, buscaba lograr una implicación activa de todos y todas en los casos de maltrato que pudiesen ocurrir en nuestro entorno.
Recientemente Ana Gónzalez nos comentaba que debíamos esforzarnos en explicar nuevamente qué es la violencia de género y cuales son sus causas. Porque aunque nos parezca que hemos avanzado y así ha sido, existe una resistencia que tiene enorme eco en determinados medios de comunicación. Mensajes que se escurren por las paredes de esa imaginaria bañera para poner en cuestión la Violencia de Género como problema de Estado.
64 mujeres han fallecido en lo que va de año, entorno a 150.000 denuncias anuales…¿por qué cuesta tanto admitir que existe la Violencia de Género? Escuchamos a determinados jueces y fiscales minusvalorar el problema, culpabilizar a las víctimas hablando de denuncias falsas.
Pues bien, el Consejo General del Poder Judicial cifra en un 0,18% el número de denuncias falsas en esta materia. Los datos de la Fiscalía General del Estado las sitúan en el 0´018%.
O como el juez Serrano que se atrevió a decir que las denuncias falsas provocaban un “genocidio” entre hombres. Una afirmación que no tiene ningún rigor. En España según Eurostat (Death due to suicide, by gender) los suicidios de hombres han disminuído desde 2004 (año de entrada en vigor de la Ley contra la Violencia de Género) del 11,1% al 10,4% en 2008.
La Ley Integral contra la Violencia de Género ha hecho posible que casi 95.000 mujeres tengan algún tipo de protección en este país, que existan más de 100 juzgados especializados y que sólo en el último año el Gobierno Central haya destinado 380 millones de euros a luchar contra la Violencia de Género, a lo que habría que sumar lo que destinan Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.
Está Ley le ha quitado el tapón a la bañera y los cavernarios han salido a la calle. Lo preocupante no es que existan, sino el eco de impunidad con el que actúan. El alcalde de Valladolid atentando contra la Ministra de Sanidad, Leire Pajín, Sánchez-Dragó hablando de relaciones pederastas con niñas de 13 años o más recientemente los deleznables comentarios de Salvador Sostres en Telemadrid ante un grupo de escolares.
Quien pretenda excusar este tipo de actuaciones alimenta la raíz misma de la Violencia contra las Mujeres la de considerar que nuestras vidas y nuestros cuerpos valen poco y pueden ser objeto de mofa, humillación, venta, violación, golpes…, porque tu y yo sabemos que ella no resbaló en la bañera.
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