
Tras leer Los Hombres que no amaban a las mujeres y La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, tal y como el propio Mikael Blomkvist dice casi al final de la tercera entrega de Millenium, “Al fin y al cabo, esta historia no va de espías, sino de la violencia que se comete habitualmente contra las mujeres y de los hombres que la hacen posible”.
Esta bien que el protagonista de la saga recuerde la esencia de esta historia que en su tercera y yo espero que última entrega se sumerge en asuntos de espionaje, servicios secretos, grupos al margen de la ley, sicarios y hampa, todos ellos confabulados y conspirando para acallar a Lisbeth Salander, encerrándola para siempre en un centro psiquiátrico, dejando así oculta la verdad sobre el grupo Zalachenko.
Por otro lado los amigos de Salander trabajarán de forma conjunta para salvarla, uniéndose a ellos nuevos personajes, algunos poco creíbles, como la policía vigoréxica Mónica Figuerola o el propio primer ministro sueco.
Es este tercer libro Larsson profundiza en lo mejor y peor de su gremio, el periodístico, a través de la figura de Erika Berger fichada por el periódico SMP. A través de Berger, el propio Larsson nos dice “tu misión como periodista consiste en cuestionarlo y examinarlo todo con sentido crítico, no en repetir lo primero que alguien te diga“.
Y también Larsson continua mostrándonos mujeres acosadas y/o maltratadas: a Lisbeth y Anita Salander, Harriet Vanger, la chicas del trafficking, se une ahora una Erika acosada.
La reina en el palacio de las corrientes de aire, tiene un inicio un tanto decepcionante que desde mi punto de vista podría haberse obviado al aportar poco a la trama, más si tenemos en cuenta las más de 800 páginas del libro. Es una cuestión que repite con respecto a sus dos predecesores, pero de una forma si cabe más evidente.
La historia empieza a tener interés cuando Salander se conecta y entra en acción la comunidad de hackers, a la vez que Millenium y Milton Security unen esfuerzos para librarla de un destino de aislamiento.
Con este tercer libro Stieg Larsson cierra el círculo sobre Blomkvist y Salander. Si realmente estaba escribiendo una cuarta entrega cuando falleció, lo desconozco. Lo cierto es a mi me basta el final que se otorga a esta historia que a cautivado a millones de personas, si bien no a todos, como a mi amiga Velda.
Quizás también os interese la entrevista que en TV3 le hacen a Xavier Vinader y Kurdo Baksi sobre la trilogía de Millenium.
Imagen de la calle Götgatan donde se encuentra la redacción de Millenium de Niklas
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