
Hemos visto este año que termina como algunas personas que ostentan cargos públicos desprestigian con sus acciones y/o sus palabras la política y la dedicación a lo público. Y no debemos de dejar de ser críticos con los políticos que hacen mal uso de la política.
Para no volver a escuchar afirmaciones como las que pronunció el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Avilés, Fernando Díaz Rañón durante el debate del pleno que se celebró el pasado 4 de diciembre:
“El dinero no tiene color político ni ideología”
Si pienso en esta frase sobre el color dinero no puedo evitar que me venga a la mente la película de Scorsese en la que oponen dos visiones del éxito: el hombre que sólo busca el dinero y no duda en engañar para hacerlo y el que busca el triunfo a través de la excelencia.
Y aún peor ha sido lo del Presidente del Partido Popular en Avilés, Joaquín Aréstegui con sus declaraciones en relación a las aportaciones económicas que fundaciones, instituciones y empresas realizaron para recuperar el segundo ejemplar del fuero de Avilés.
“Creo poco en el filantropismo; pienso que quien lo hace es siempre a cambio de algo”
No debe extrañarnos porque quien pronuncia esta palabras comparte ideología y siglas con los cargos públicos de lo trajes de diseño, bolsos de marca, coches de lujo y demás trama Gurtel. Cuestión que lamentablemente ha marcado una buena parte de la actualidad política nacional a lo largo del año que termina.
Afortunadamente son muchas las personas que cada dia aportan parte de sus ingresos, tiempo y/o esfuerzo a realizar labores de ayuda a otras personas y a su entorno natural o cultural sin buscar nada más que sentirse bien consigo mismo practicando la filantropía. De la misma manera que hay miles de personas en este país que participamos en política y no compartimos ninguna de estas declaraciones.
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Es verdad, tú estás de concejal y representante en consejos varios por amor al arte.


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