La muy asturiana localidad de Avilés entró hace pocos años, lentamente, en la categoría urbanística de paisaje posindustrial. La siderurgia cambió, porque cambió el mundo, porque cambió la economía global, y toda industria pesada pasó a ser reconvertida de forma urgente. Ensidesa dejó de ser un nombre asociado a la villa de Avilés y ésta se resignó a dejar de ser capital del acero: no tuvo más remedio que reinventarse.
Los primeros intentos en forma de ‘zona de urgente reindustrialización’ dejaron un balance ciertamente pobre, haciendo de Avilés una ciudad industrial en declive al estilo de otras tantas británicas, belgas o alemanas. Todos eran conscientes, no obstante, de que, a medida que desaparecía la base industrial, había que buscar nuevas oportunidades de la forma que las habían buscado –y encontrado– en Bilbao, en Glasgow o en Newcastle. Las tres superaron los más elementales inconvenientes que conlleva una desindustrialización: tasas de paro altas, enormes áreas de industria abandonada y un desarrollo económico del sector servicios no muy bien definido.
De todo se sale, es evidente, aunque no sin esfuerzo, y en Avilés sabían que, de entrada, había que borrar la imagen de ciudad ruidosa, oscura y contaminada, había que reconvertir el puerto, regenerar la ría y rehabilitar el casco histórico. Para ello establecieron un plan regenerativo que va a tener una de sus cúspides en la inauguración total del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. La joya de la corona.
El turismo, los acontecimientos de distinto orden y diversos elementos de singularidad han sido las claves del despegue de otras ciudades en procesos semejantes. Integrar la cultura, en pocas palabras, en los planes de desarrollo. La iniciativa pública, a su vez, es la que regenera el perfil físico con obras de grandes magnitudes. Si un nombre de prestigio internacional se vincula a la ciudad como gancho cultural a través de una fundación o centro de creación y exposición, el camino ya está iniciado. Ése es el trabajo del Centro Niemeyer. El centenario Oscar Niemeyer es un santo laico de la arquitectura mundial, brasileño, seguidor de Le Corbusier y creador provocador y atrevido. Tuvo la humorada de crear los planos de los más importantes edificios de Brasilia y llevar adelante su construcción en poco menos de cuatro años. La catedral de Brasilia es su icono más identificable –cuando la vean en foto no se confundan, no la ha hecho Calatrava hace unos años, la hizo Niemeyer en los 60–. El Centro Internacional en Avilés vendrá a ser un compendio de toda su arquitectura. Ya está sirviendo para que un buen número de actividades animen el atractivo cultural de la villa. Científicos, artistas y pensadores empiezan a desfilar. Si la gestión es profesional, técnica, apasionada, inteligente, es decir, si no es política, nada garantiza que el futuro no esté exento de polémica, pero sí que sea un territorio lleno de esperanzas.
Si a quien esté leyendo estas líneas le sobreviene un repentino interés por saber qué está pasando en Avilés, no puedo por menos que conminarlo a viajar inmediatamente. Dista diez kilómetros del aeropuerto de Asturias y goza de un patrimonio arquitectónico extraordinario. Los lugareños sabían que estaba debajo de la pátina oscura que había dejado la contaminación en sus fachadas. Lo adecentaron y salió a la vista: el barroco apabullante de su caserío es natural del desarrollo que experimentó la ciudad desde el siglo XVII, y desde El Parche hasta el Carbayedo no deja de abalanzarse sobre uno. Pasear ahora por la calle Rivero, ya peatonal, hacerlo por La Cámara, tapear por La Ferrería, copear por Sabugo, comprar ultramarinos en La Colosal, comer en Tataguya –y pedir un pellizco de longaniza de Avilés–, o en Jose’s, o en Casa Moisés, o en Casa Lin, o en Casa Alvarín, guarecerse bajo sus kilómetros de soportales en pleno centro o asombrarse ante la repostería que está creando Miguel Sierra en su pastelería Palermo son buenas razones para dedicarle unas horas a una ciudad de la que va a oír hablar singularmente de aquí a poco.
2010 es la fecha prevista para la inauguración del Niemeyer. Permanezcan atentos. Ojito con Avilés.
Articulo que Carlos Herrera ha publicado sobre Avilés en el Semanal de 14 de junio de 2009.
Imagen de la Calle San Francisco de Martius
Tags: Avilés, Ciudades, Nacional, Periodismo
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Ana , no sólo lo dice Carlos Herrera, lo decimos muchos. No hay ciudad en el norte de España que tenga esa ría, el sábado mismo estuve paseando por tu ciudad, y no sólo veía lo que era, ni si quiera lo que está a punto de ser, sino que también veía lo que puede ser.
EL salto de calidad que está experientando la ciudad y que va a experimentar creo que no se lo imaginaban ni los responsables últimos de ubicar el Centro Cultural Oscar Niemeyer ahi.
Por cierto, ¿has probado ya las Avimeyer?
Saludos -
Al igual que Ana, yo también disfruté del artículo, incluso lo leí en casa para que todos se escuchasen. Pero la derechona real ya anda diciendo que Herrera es un estómago agradecido… En fin, lo que uno escucha por esas calles de Oviedo.
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Son unos dulces que han hecho en una cafetería pasteleria que se encuentra en la Plaza de España. Según sales del ayuntamiento, todo derechito y te das de bruces con ellas.
Saludos y la próxima vez que vaya a Avilés espero que no estés de viaje. -
Es que, muchas veces, la oposición confunde la “vigilancia” de lo que se hace desde los gobiernos, con la destrucción de cualquier iniciativa. Lo que está sufriendo el proyecto Niemeyer desde las mismas personas que deberían defenderla -los avilesinos en general, sean del partido que sean, al menos por lo ilusionante del proyecto y por lo que ya se ha estado haciendo-, es para ponernos una camisa de fuerza, por bobos.
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a mi me parece bien el articulo, hasta que habla de palermo y su pastelero que aunque creo que es de aviles tiene la pasteleria en tapia y entonces pienso,… lo habra encontrado en google: ” pasteleria aviles”, de verdad habra probado lo demas … o es solo un publireportaje.
Sea lo que sea, bienvenido sea,… ¿conseguiremos de verdad resurgir en aviles???
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pues lo siento, yo lo espero ver aun, he pasado muchos años fuera de avilés y lo que veo ahora es lo mismo que veía hace 11 años (incluso mas escéptica, es lo que dan los años,…) por mi parte en presente veo el intentarlo todos juntos, no es lo mismo escepticismo que apatía. Y si a un articulo le falla la documentación , eso mosquea. Por mi parte soy embajadora de mi ciudad, y creeme que siempre sorprende a quien viene.
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Vale por la Ría, desde luego eso ha cambiado (aunque para llegar a ella haya que esperar hasta 15 minutos de juegos de semáforo) , maravilloso el paseo sin olor a fuel, … El casco histórico, mas o menos, a ver si salvamos la casa que era la vinoteria “El Riojano” antes de que pase una desgracia. Los barrios, el mio exactamente igual, ni mas ni menos, es que no ha cambiado nada de nada, bueno si, este año por fin se derribo el antiguo centro de salud, nido de todo,… y también creo que estará bien la nueva escuela de cerámica, pero poco mas, de otros barrios no puedo hablar, servicios han mejorado con las tecnologías que hace años ni imaginábamos, pero no hay guarderías infantiles publicas (con plazas quiero decir), ni pediatras de tarde, (¿se me nota mucho mi faceta de madre?), … y del ambito empresarial, perdona, pero ni me lo comentes, estoy en paro desde que volví y ya me han echado en cara, ser mayor, tener hijos, no poder acceder a contratos de practicas, dinero en negro, y denunciar a mi marido por violencia de genero para poder contratarme acogiendose a una subvencion para mujeres maltratadas, ademas de no poder presentarme a las plazas del plan de empleo municipal por ser licenciada y no tener el perfil de administrativo (aunque he trabajado 11 años de eso)… No quiero entrar en esta discusion en este blog porque no es el sitio. Aviles es maravilloso, como siempre, la calidad de vida de este sitio es unica en el mundo, por eso volvimos trayendo a dos mas de los que se fueron y renunciando a un nivel economico. Sigue siendo magico bajar GAliana y ver el Parche, sentarte en los jardininos y ver a la gente, un paseo por el Parque de la Marquesa, o un vino en el Carbayedo. Hablamos cuando quieras, tendremos oportunidad, soy la Presidenta de la AMPA del cole donde tu vas (¿?)a los consejos escolares en representacion del ayuntamiento, y creeme, intento trabajar por implicar a la gente que me rodea en la construccion del Aviles que creo que puede llegar a resurgir.



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