Abriendo puertas y rompiendo sola

Creo que fue con motivo de la celebración del 25 de noviembre de 2006 en que la Fundación Mujeres lanzó la campaña !Qué no te mande flores¡. Era un mensaje para aquellas mujeres que tras los golpes, volvían a perdonar, esperando que el cambiase, disfrutando de ese periodo calmo que precede a una nueva tempestad.

Los informativos nos arrojan cada semana la realidad de mujeres que pensaron que a pesar de los gritos, los insultos o las palizas aquel con el que habían compartido su vida, sus sueños y que era el padre de sus hijos jamás se atrevería a cruzar la línea de acabar con su vida. La realidad es tozuda y ellos sus asesinos.

Pero existe también otra historia que se repite. La de aquella mujer que nunca fue golpeada, la que nunca había expresado miedo, ni hablado de agresiones y que se encuentra sin embargo con otra realidad mortal. Se trata de mujeres que deciden acabar con una relación en la que no están a gusto. Quizás si aplicásemos el sensómetro de malos tratos que incluía la campaña “El amor no es la ostia” descubriríamos en esa relación, intento de control, intimidaciones, celos y obsesiones, que por si solos pueden no hacernos sospechar lo que esconde detrás.

Lo cierto es que la ruptura de una relación se muestra como un factor de riesgo importante, pero ya no solo cuando se produce tras una relación de violencia, sino también en las que el machismo se muestra de forma más sutil.

Debemos aprender a romper nuestras relaciones sentimentales, las violentas no dejando huecos en nuestros sentimientos, ni puertas abiertas por donde se cuele nuestro verdugo. Aquellas, donde se muestra la microviolencia, no viviendo sola la ruptura, alertando a nuestro entorno a la primera muestra de agresividad o no aceptación.

Hoy he participado en otra concentración en repulsa por el asesinato de una mujer. La libertad de las mujeres no puede tener un precio tan alto.

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  1. Maria rubiela medina’s avatar

    Bueno tanta agresividad en el articulo, lo deja perprejo, pero piemso que si se educara al hombre del mañana todo esto tendria que cambiar; no solo el hombre sino a la mujer formandola en verdaderos valores, en creer en Dios y en ellas mismas, en que se quieran y puedan brindar amor a los demas. no todo en la vida el malo Dios creo todo para que lo disfrutemos, le amaramos, y nos regocigemos de cada una de las verdaderas maravillas del miundo.